La Pineda despide a una vecina entregada: adiós a Victoria Ibáñez Morillas
3 de septiembre de 2025
El pasado 30 de agosto falleció Victoria Ibáñez Morillas, vecina de la Pineda y vocal de su Asociación de Vecinos. La noticia ha conmocionado al barrio, donde muchos la recuerdan por su sonrisa franca y la energía inagotable que siempre ponía al servicio de la comunidad.
Desde la Junta Directiva de la Asociación se ha hecho público un mensaje de gratitud que resume el sentir compartido: «Queremos dar nuestro más profundo agradecimiento a nuestra compañera y amiga, Victoria Ibáñez Morillas, por su ayuda y dedicación a la Asociación. Sabemos que su energía y sonrisa siempre nos acompañarán. Gracias, Vicki, por toda tu dedicación».
Una voz para el barrio
Desde recién nacida, Victoria vivió en la Pineda, en la calle 11 de los Apartamentos el Pinar. Siempre tuvo clara su vocación: trabajar por el bienestar del barrio que tanto amaba. Desde los inicios de la Asociación fue quien dio voz a las redes sociales, un papel fundamental que desempeñó con paciencia y entusiasmo, acercando la entidad a los vecinos y manteniendo vivo el espíritu participativo.
Con formación en comunicación, acabó destacando en su gran pasión: el mundo del vino. Seguramente motivada por la experiencia de haber abierto el Restaurant Cent divuit, en el Passeig Marítim de su mismo número, Victoria se convirtió en una reputada sommelier. Su compromiso y conocimiento la llevaron a ser Vicepresidenta por Barcelona de la Associació Catalana de Sommeliers, cargo que ejerció con la misma dedicación y entusiasmo que caracterizaron todas sus iniciativas.
Un legado que perdura
En cada actividad, en cada reunión y en cada proyecto, la presencia de Victoria se hacía notar. No buscaba protagonismo, pero era imposible no reconocer su huella en todo lo que se hacía. Desde la organización de eventos hasta el apoyo constante a sus compañeros, su actitud positiva era contagiosa.
Por eso, su ausencia deja un vacío inmenso. Los vecinos coinciden en que compartir momentos con ella fue un privilegio, y que la mejor manera de honrarla es continuar trabajando por el barrio con la misma pasión que ella transmitía.
Su energía, su voz y su capacidad de ilusionar seguirán presentes en la memoria de todos los que la conocieron. En la Pineda, el nombre de Victoria Ibáñez, la Vicky, quedará siempre vinculado a la idea de comunidad y esperanza compartida.